CUARESMA.
Hablar de Cuaresma es hacerlo de un tiempo especial; especial para la comunidad cristiana que peregrina a la celebración de la Pascua en un camino de conversión, desprendimiento, humildad y encuentro con uno mismo y, a la vez, con Dios a través de su Hijo Jesús. Especial para las cofradías penitenciales que, paradójicamente, empiezan a ver al final del túnel, la razón de su existir que no es otro que celebrar en el templo y en la calle la Pasión, Muerte y, sobre todo, la Resurrección de Cristo. Cuarenta días desde el Miércoles de Ceniza al Domingo de Ramos. A diferencia, de por ejemplo la Navidad que no fue fiesta universal hasta el siglo VI, la Pascua ya ocupaba un lugar central en la vida de la Iglesia, prácticamente desde los primeros años de su existencia tras la muerte en cruz de Jesús. Se sabe que en el año 330 ya existía un tiempo previo a la Semana Santa de cuarenta días. La Cuaresma, como todos los tiempos del calendario litúrgico, debe estar conceb...