DOMINGO TERCERO DE PASCUA
Calvario. Palacio Episcopal de Astorga
Siglo XVI
Él les dijo: ¡Oh insensatos y tardos
de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que
el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?
Lc 24, 25-26

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