SEMANA SANTA EN BERCIANOS DE
ALISTE
(Un) Patrimonio Cultural Inmaterial
de Europa
José Luis Alonso Ponga.
Fundación Joaquín De Urueña
Urueña, Valladolid, 2021
Una auténtica joya. Un libro que, todo amante de la Semana
Santa, sea de donde sea, debe leer, reflexionarlo y sacar todas y cada una de
las múltiples y variadas conclusiones a las que el autor nos hace llegar.
Antropólogo, profesor de la citada rama en la Universidad de
Valladolid y autor de múltiples obras. Destacar, en este caso que nos ocupa que
Alonso Ponga tiene algo, o mucho, de historiador. Una gran base teórica de
historiografía y un perfecto manejo de los archivos. Lo completa con el trabajo
de campo, base de disciplinas como antropología o etnografía.
En este caso, recurre a su presencia en Bercianos de Aliste
durante unas cuantas Semanas Santas para comprobar sobre el terreno lo que, en
principio, pudiera parecer un trabajo teórico. Como ejemplo, magistral el
párrafo donde explica el proceso de paso del padre al hijo del canto de la
Salve; en ese año, se produjo tras el Rosario rezado en la iglesia por la
suspensión de la procesión de la Soledad por la lluvia. Empezó el padre y, casi
por imposición del resto de los cofrades, siguió el hijo, cantando los dos.
(pág. 153).
Importante como el profesor incluye la Semana Santa como algo
más que un tiempo litúrgico. El análisis que hace del concepto patrimonio, la
vivencia de la ritualidad. Como dice, muy acertadamente, María Pilar Panero,
Alonso Ponga, “defiende la tesis de que los mantenedores de la tradición en
Bercianos se mueven por sus propios intereses sociales, pero con la enorme
ventaja que ofrece ser una comunidad pequeña: el interés legítimo está exento
del histerismo que comporta el patrimonio en matrimonio con el turismo de masas”
(1)
El papel organizador de la Semana Santa recae en la Cofradía
del Santo Entierro, formada por muchos vecinos de la localidad alisteña, el
retorno de los hijos del pueblo a la localidad en esas fechas señaladas, son
temas tratados con profundidad. Además, destaca, también el papel de la
vestimenta; desde las capas pardas de la procesión del Jueves Santo, donde se
canta el Miserere por parte de los hombres y las Cinco Llagas por parte de las
mujeres al llegar al Calvario. El Viernes Santo, el acto del desenclavo;
estudiado ampliamente desde sus orígenes, destaca como los bercianos se
saltaron la prohibición episcopal de 1803 y continuaron celebrándolo; la
vestimenta de hábito y capillo blanco, de la procesión del Santo Entierro.
Nuevamente, en el Calvario y ante el cuerpo de Cristo en la urna, las mujeres
vuelven a cantar las Cinco Llagas.
Completa el libro con estudios de la Pascua, otras cofradías de la localidad,
así como el Corpus, el papel de la muerte y el concepto de fiesta y
comensalismo, tan unido al mundo cofrade en casi todas las partes de España.
En palabras del autor, la Semana Santa berciana, Es la inmanencia de la cultura
tradicional vivida sin imposiciones. Es una garantía de la pervivencia de los
ritos de la colectividad que ha sido capaz de mantener unas prácticas porque
para ellos tienen sentido. El rito funciona en una sociedad moderna y actual
comprometida con el presente y construyendo el futuro al mismo tiempo, donde
los arcaico, lo folklórico y lo curioso llamativo son pinceladas superfluas que
están en perfecta armonía con el presente y lo seguirán estando en el futuro.
(pág. 155)
(1)Panero García, Mª Pilar. Revista de Antropología
Iberoamericana. Vol. 17, nº 3. 2022 Pág
597-600

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