REVISTA NAZARENOS

Rocadama S.L., Sevilla


En los albores del año 2021, emergió en el ecosistema de las redes sociales el anuncio de una publicación periódica editada en Sevilla bajo el epígrafe Nazarenos (@revistanzarenos). Su irrupción no pasó inadvertida, fundamentada en una declaración de intenciones tan sucinta como reveladora: la revista no pretendía ser un mero producto «de» Semana Santa, sino un tratado «sobre» la Semana Santa. Esta distinción semántica, sumada a una estética minimalista gobernada estrictamente por el blanco y negro, espoleó mi curiosidad. Aun asumiendo que el contenido orbitaría exclusivamente en torno a la realidad hispalense, decidí adquirir el ejemplar fundacional, el número cero.

En sus páginas se hallaba la confirmación de su tesis antropológica: «La Semana Santa son las personas que la configuran, quienes la intelectualizan, la sueñan y la experimentan. Representa la amalgama de vivencias que circundan al individuo: sus cuitas, sus anhelos y aquello que custodian con celo en el sagrario de su corazón y en los recovecos de su memoria». (1)

Bajo esta premisa, he mantenido una suscripción ininterrumpida hasta alcanzar el vigésimo sexto número. En una era signada por la hiperconectividad y la volatilidad de lo digital, resulta casi providencial que un proyecto impreso, carente de versiones telemáticas, no solo haya sobrevivido, sino que mantenga una proyección ascendente. Representa una anomalía fascinante en el paradigma actual del consumo de información.

La difusión de Nazarenos ha trascendido los límites del localismo sevillano. Su alcance es hoy internacional, estableciendo nodos de lectura en diversos puntos de la geografía española y en urbes tan dispares como Londres, Oxford, Bruselas, o regiones de Argentina y Estados Unidos.

Resulta particularmente loable la profundidad de sus entrevistas. Durante este lustro, la revista ha servido de ágora para una pléyade de voces —desde expresidentes de la Junta de Andalucía hasta artesanos, capataces, musicólogos— que han diseccionado la evolución de esta celebración, la cual ostenta, probablemente, el mayor reconocimiento global en su género.

Desde una perspectiva teórica, la revista se erige como la plasmación empírica de la Semana Santa entendida como un hecho poliédrico, en palabras de Isidoro Moreno, o como un «hecho social total», siguiendo la terminología de Marcel Mauss. Esta última categoría define aquellos fenómenos socioculturales que: «[...] poseen múltiples dimensiones (ideológicas, políticas, sociales, económicas e identitarias) e involucran a los diversos sectores de una comunidad, trascendiendo el contenido explícito. Son hechos de participación plural y significación polisémica». (2)

Finalmente, es imperativo mencionar su apuesta visual. Sus portadas, caracterizadas por un montaje en blanco y negro y una estética deliberadamente transgresora, reflejan un ejercicio de audacia fotográfica que, sin incurrir en la ofensa, denota un riguroso proceso de curaduría y labor colectiva.

En suma, Nazarenos constituye una recomendación ineludible para quienes deseen aproximarse a una cosmovisión alternativa de la Semana Santa sevillana, explorando sus aristas más intelectuales y humanas.

(1) Revista Nazarenos, nº 0. Sevilla, 2001

(2) Moreno Navarro, Isidoro “La religiosidad popular. Entre el templo y la calle” en Actas del VI Congreso Nacional de Cofradías, pág. 86. Junta de Cofradías de Medina del Campo, Medina del Campo, 2016.

Comentarios

Entradas populares de este blog