REVISTA NAZARENOS
Rocadama S.L.,
Sevilla
En sus páginas se hallaba la confirmación de su tesis
antropológica: «La Semana Santa son las personas que la configuran, quienes
la intelectualizan, la sueñan y la experimentan. Representa la amalgama de
vivencias que circundan al individuo: sus cuitas, sus anhelos y aquello que
custodian con celo en el sagrario de su corazón y en los recovecos de su
memoria». (1)
Bajo esta premisa, he mantenido una suscripción
ininterrumpida hasta alcanzar el vigésimo sexto número. En una era signada por
la hiperconectividad y la volatilidad de lo digital, resulta casi providencial
que un proyecto impreso, carente de versiones telemáticas, no solo haya
sobrevivido, sino que mantenga una proyección ascendente. Representa una
anomalía fascinante en el paradigma actual del consumo de información.
La difusión de Nazarenos ha trascendido los límites
del localismo sevillano. Su alcance es hoy internacional, estableciendo nodos
de lectura en diversos puntos de la geografía española y en urbes tan dispares
como Londres, Oxford, Bruselas, o regiones de Argentina y Estados Unidos.
Resulta particularmente loable la profundidad de sus
entrevistas. Durante este lustro, la revista ha servido de ágora para una
pléyade de voces —desde expresidentes de la Junta de Andalucía hasta artesanos,
capataces, musicólogos— que han diseccionado la evolución de esta celebración,
la cual ostenta, probablemente, el mayor reconocimiento global en su género.
Desde una perspectiva teórica, la revista se erige como la
plasmación empírica de la Semana Santa entendida como un hecho poliédrico, en
palabras de Isidoro Moreno, o como un «hecho social total», siguiendo la
terminología de Marcel Mauss. Esta última categoría define aquellos fenómenos
socioculturales que: «[...] poseen múltiples dimensiones (ideológicas,
políticas, sociales, económicas e identitarias) e involucran a los diversos
sectores de una comunidad, trascendiendo el contenido explícito. Son hechos de
participación plural y significación polisémica». (2)
Finalmente, es imperativo mencionar su apuesta visual. Sus
portadas, caracterizadas por un montaje en blanco y negro y una estética
deliberadamente transgresora, reflejan un ejercicio de audacia fotográfica que,
sin incurrir en la ofensa, denota un riguroso proceso de curaduría y labor
colectiva.
En suma, Nazarenos constituye una recomendación
ineludible para quienes deseen aproximarse a una cosmovisión alternativa de la
Semana Santa sevillana, explorando sus aristas más intelectuales y humanas.
(1) Revista Nazarenos, nº 0.
Sevilla, 2001
(2) Moreno Navarro, Isidoro “La
religiosidad popular. Entre el templo y la calle” en Actas del VI Congreso
Nacional de Cofradías, pág. 86. Junta de Cofradías de Medina del Campo, Medina
del Campo, 2016.

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